Un saludo a todos los alumnos

Un año más, llegadas las fiestas navideñas, se nos presenta de nuevo el tradicional Anuario. El de este año nos abre el camino hacia el medio siglo de Corazonistas en Barcelona, que celebraremos en el mes de septiembre de 2013. El Anuario no puede recoger toda la vida del colegio a lo largo de los doce meses trascurridos, ni puede reflejar los estados de ánimo, las esperanzas, las ilusiones. El de este año, ya iniciado el curso hace tres meses y medio, nos esconde algunas preocupaciones. • La preocupación ante la coyuntura económico-financiera que tanto está afectando a la sociedad, a nuestras familias y al centro. • La preocupación ante los recortes provocados por una política de austeridad que nos viene dictada desde Bruselas sin que a veces entendamos los motivos. • La preocupación ante las novedades y el cambio que la vida nos propone para poder seguir viviendo. • La preocupación por ofrecer un servicio educativo de calidad y excelencia a todos nuestros alumnos, intentando que ninguno se nos escape entre los dedos por falta de atención o comprensión y capacidad. • La preocupación por acoger, aceptar y amar especialmente a los más necesitados de entre nuestros alumnos. • La preocupación de estar a la altura de la misión educativa que aceptamos como colegio que cree en el valor humanizador y liberador del Evangelio. Hace un mes y medio fui con mis padres a visitar el panteón familiar, en el precioso e histórico cementerio de Sant Genís dels Agudells. Hacía casi 30 años que no lo visitaba y experimenté con nostalgia la sensación de que el tiempo se había parado, mientras una fuerte sensación de paz se iba instalando en torno a mí. Nada había cambiado. Los tatarabuelos que se inhumaron a finales del siglo XIX, los bisabuelos que siguieron el camino en el lejano 1935, los abuelos y tíos que llegaron en años sucesivos seguían en el mismo lugar en que se les había depositado. Nada había cambiado para ellos, ni dentro ni fuera. Todo igual, todo tranquilo, todo pacífico, todo parado garantizando la eterna inmovilidad de ese cementerio en las faldas de la sierra de Collserola desde el siglo X. ¡Qué contraste con la vida de un colegio donde lo nuevo, en forma de niños que inician su proceso de adquisición de valores y conocimientos, aparece e irrumpe cada año con fuerza e ilusión! Esta novedad nos entronca en la tradición educadora Corazonista, iniciada en Lyon, hace ya casi dos siglos, y continuada en la actualidad en 35 países. Esta novedad nos impone la obligación de abrir los ojos para mirar con ojos nuevos, con los ojos del corazón, con pedagogía renovada y dedicación más esmerada cada día. Este curso en el Colegio también es año de cambios. Cambios que tienen que llevarnos a nueva vida, nuevas ilusiones y renovada dedicación. La vida y los años trascurridos nos piden reposo mientras que las nuevas generaciones nos empujan a lo nuevo. Un educador mantiene siempre las puertas de su mente y de su espíritu abiertas, sabiendo que quien se para en el camino de la vida está perdido. Mi deseo es que todos los cambios que nos encontramos y encontraremos sean para todos los componentes de la comunidad educativa del colegio fuente de vida y felicidad que nos empuje hacia el futuro. Para este curso 2012-2013, en todos los Colegios Corazonistas tenemos como lema motivador "Con los ojos de Coindre". Andrés Coindre fue el Fundador de los Hermanos Corazonistas en el año 1821. Su visión de la realidad hizo que nada ni nadie escapara de su preocupación, interés y esfuerzo por ayudar. Con este espíritu y desde una perspectiva de entrega incondicional, todos los que formamos parte de la Comunidad Educativa Corazonista queremos ser continuadores de este legado a los que hoy son, por qué no, discípulos de Coindre. Ver con el corazón, ver más allá de las apariencias... Aprender a ver, con una mirada siempre renovada y limpia.